CERVERA: NUEVA IMAGEN DE ANA MARÍA JANER EN LA IGLESIA DE SANTA MARÍA | Sagrada Familia de Urgell
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CERVERA: NUEVA IMAGEN DE ANA MARÍA JANER EN LA IGLESIA DE SANTA MARÍA

El pasado día 8 de octubre, al celebrar los 10 años de la beatificación de nuestra Madre, se inauguró en la Iglesia de Santa María de Cervera una escultura de Ana María Janer.
“Nos encontramos ante un grupo escultórico formado por la Beata Madre Ana María Janer, situada en el centro, un niño de unos cuatro años, en brazos de ella, y un anciano (un hombre, un soldado de la guerra, un enfermo…), arrodillado y abrazado a las rodillas de la Beata.
El hombre, de rodillas, y el niño en su desnudez, evocan a la humanidad herida y vulnerable, que Dios ama y salva por su Hijo, hecho uno de nosotros, y presente especialmente en esta humanidad.
La mirada de la Beata es introspectiva y de comunión, tanto con las figuras de la imagen, como con los feligreses que la contemplan. Tanto el niño como el anciano tienen los ojos cerrados, en señal de gratitud y amor.

MÁS DETALLES DE LA ESCULTURA

Madre Ana María Janer amó y sirvió a Jesucristo, en cada hermano pobre y necesitado.
El concepto escultórico acentúa la acogida, la caridad misericordiosa, el aspecto maternal de Madre Ana María y su “fraternidad sin fronteras”, fundiendo las figuras en un abrazo.
La dimensión de la pieza es de un tamaño natural, teniendo en cuenta que la Beata medía unos 173 cm, y está situada sobre una peana de piedra, quedando así prácticamente a la altura del que la contempla, lo que refleja la actitud permanente y natural de Madre Janer para con todos: SIEMPRE MADRE, SIEMPRE HERMANA.
El grupo escultórico ocupa un espacio centrado en una capilla de la Iglesia de Santa María de Cervera, de manera que las personas que se acerquen puedan transitar a su alrededor y acercarse, e incluso formar parte del mismo grupo, como seguramente a ella le hubiera gustado, para disfrutar de un momento de intimidad en la experiencia de un Dios que es consuelo y misericordia para toda persona herida y necesitada.
La Familia Janeriana, se siente en el presente llamada a vivir este mismo camino de santidad, esta manera de ser santos en el mundo de hoy: Ser hermanos de todos”.


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