Celebración de la "Castañada" intergeneracional | Sagrada Familia de Urgell
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Celebración de la “Castañada” intergeneracional

 

La “Castañada” es una de las celebraciones tradicionales por excelencia en Cataluña: comer castañas, panellets y boniatos congrega a la familia, los amigos… alrededor de la mesa para compartir juntos.

En nuestra Residencia de Matadepera la celebraron también y le dieron, además, un sentido intergeneracional. Allí tenemos la suerte que junto al Centro Asistencial tenemos también una Escuela Infantil para niños desde meses hasta los 3 años. Cuando éstos salen al patio a jugar, los residentes les pueden contemplar. No es la primera vez que ambos centros organizan una actividad compartida.

Así, el 29 de octubre de 2019, un par de días antes de la fiesta de Todos los Santos, los peques de la Guardería se desplazaron hasta la Residencia para visitar a la famosa “castañera”. Tres, en esta ocasión, les estaban esperando. Para ello, una vez acabada la misa en la Residencia, se adecuó la capilla y la sala anexa para recibir a los niños. Las tres residentes disfrazadas de castañeras organizaron sus cestas de mimbre con el detalle que les habían preparado en la actividad de manualidades, una castañera a modo de muñeco, y las castañas que habían asado en la cocina del Centro.

Con la llegada de los niños los residentes se pusieron muy contentos; sus caras mostraban la mayor de las alegrías e incluso a alguna le llegaron a brotar las lágrimas. Las castañeras les fueron dando a cada niño su regalo con mucha ilusión y un cucurucho con castañas. Durante este intercambio, ya que los niños también habían elaborado unas hojas de otoño para cada residente, se dieron besos y abrazos y el ambiente se llenó de una inmensa felicidad. Entre entrega de castañas y de hojas los residentes les cantaron la canción de la castañera y los niños la escucharon atentamente. Como despedida y para finalizar el encuentro, los niños también quisieron cantar y bailar la canción de la castañera. Los residentes les despidieron con deseos de que pronto se vuelvan a ver.

El intercambio intergeneracional entre niños y personas mayores es vital para estos últimos, ya que les llena de alegría, les evoca multitud de recuerdos y les genera bienestar e incluso tranquilidad. Disfrutan viendo a los más pequeños.

 



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